Lágrimas brotan de mis ojos,
y las ganas de llorar son grandes,
pero me aguanto como puedo,
porque con llorar no ayudo a nadie,
aunque para mí es una muestra más,
de que nuestra vida es efímera y corta,
y que la mayoría de las veces,
su tiempo no dura más de un siglo,
ni tampoco llega a los 100 años.
Pero también sé, con seguridad,
que seguirás y saldrás adelante.
Aunque a veces la naturaleza
nos trate tan mal, y a veces como hoy,
nos pegue muy duro y con fuerza.



No hay comentarios:
Publicar un comentario